Antiguos misioneros burgaleses rememoran su espíritu misionero y nos visitan después de una década.



A comienzo de este mes de julio nos visitaban misioneros burgaleses,  el P. Constancio Escolar y el P. Domingo Camarero  junto con el P. Gabriel hermano del Sr. Obispo.
El P. Constancio trabajo como párroco en Palora y en Puyo sus 9 años, el P. Domingo en distintas zonas pastorales como Veracruz, Fátima y Bo. Obrero, y Shell Mera, eran años de mayor escasez en todos sentidos, de recursos humanos y materiales, de sacerdotes y de falta de atención por el gobierno a la Amazonia,  en los que los caminos llenos de huecos no eran las carreteras que ahora tenemos, las dificultades se multiplicaban, pero la ilusión y ardor misionero  era más fuerte y el amor y la esperanza suplía la escasez. Hace 20 años  llegaban a esta Iglesia misionera de la selva ecuatoriana donde trabajaron y se entregaron a la misión  con toda el alma sembrando y compartiendo la vida de las gentes con las que les toco construir el Reino de Dios.
Después de 10 años de su partida, regresaron buscando sus huellas, todo les parece nuevo  ¿qué cambio ha dado todo esto? Apenas ya no le conocemos, es otro Puyo, es otro Ecuador. Recorrieron sus antiguas parroquias  a paso de relámpago, pues traían muy pocos días, pero el reencuentro gozoso con la gente  conocida  y los lugares donde habían trabajado, les hicieron rejuvenecer y rememorar sus años misioneros en esta selva. Quedaron maravillados de las nuevas infraestructuras y parroquias que el Vicariato  ha construido en estos años.
         
  Agradecían a Dios que les permitió ser misioneros en esta tierra y dejaron saludos cordiales  para todos a los que pudieron ver y a los que no vieron, se comprometieron a seguir unidos  en la oración  y después como colofón de su visita poder ver al Papa y participar en la misa campal del  Bicentenario en Quito regresarían  de nuevo a España  contentos y felices de este reencuentro  misionero en Puyo. Que Dios siga suscitando nuevos misioneros que como ellos como dice el Papa salga a llevar con alegría la buena noticia del evangelio.