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    Recursos para celebrar la Jornada de Infancia Misionera - 27 de enero de 2019
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“Lo nuestro es dar testimonio de que Dios es Padre, un padre que cuida”


Misioneros por el Mundo en Colombia


El próximo domingo 17 de febrero, a las 13,45 horas, “Misioneros por el Mundo” llega a Colombia de la mano de Obras Misionales Pontificias (OMP), para conocer a algunos de los más de 300 misioneros españoles que se encuentran en el país.

Las Hijas del Calvario y las Hermanas Vedrunas son vecinas en barrios pobres de Bogotá, donde viven compartiendo el día a día del pueblo.

En el Barrio Villa Javier (fundado hace 106 años por el padre José María Campoamor, un jesuita español) las Hijas del Calvario tienen una comunidad en la que hay dos misioneras burgalesas: Casilda Barbero Santaolalla y Mª Luisa Ruiz Alcalde.

Sus vecinas, las Hermanas Vedrunas, trabajan en el Barrio del Consuelo. Allí se encuentra una religiosa de la diócesis de San Sebastián, Mª Dolores Aseguinolaza, que lleva más de 40 años en la capital colombiana. En la puerta de su casa, las religiosas han visto cómo asesinaban a un par de personas, una de ellas traficante de drogas (miles han sido asesinadas entre 1988 y 2013 como parte de lo que el gobierno llamó “limpieza social” como su solución para acabar con problemas de droga y violencia).

El trabajo no da tregua a las Hijas del Calvario: visitas a enfermos, promoción social, atención a jóvenes madres, etc. En la AMAC (Asociación de Mujeres y Madres Abriendo Caminos), las religiosas atienden y apoyan a madres solteras “muy jovencitas”, que generalmente son abandonadas por sus novios cuando se enteran de que están embarazadas. Otro problema social, según explica la hermana Casilda, está vinculado a la alta inmigración venezolana, rechazada a veces pensando que vienen a quitar trabajo. Con todo, la pobreza es un problema menor comparado con la droga (muchos jóvenes pobres no dudan incluso en vender una teja o una cucharita para comprarse la droga). Edelmira es una de los enfermos a los que las misioneras visitan semanalmente, que agradece mucho el “consuelo espiritual”, sobre todo la Comunión, que le llevan las religiosas. Casilda dice emocionada que son “los enfermos, los catequistas…” los que evangelizan a los misioneros y les enseñan “a creer en un Dios muy cercano porque ellos viven con una confianza muy grande en Dios”.
La hermana Lucía Adela Carracedo es una leonesa de la diócesis de Astorga que es misionera desde los 20 años. Esta vocación temprana surgió leyendo la vida de la patrona de las Misiones, santa Teresita del Niño Jesús. Las Carmelitas Teresas de San José atienden a las niñas huérfanas y pobres. En Bogotá, lo primero para estas misioneras es la educación en el colegio “Carmen Teresiana”, construido en el sur de Bogotá para estas niñas. Allí tienen también un grupo de Infancia Misionera. A pesar de sus 62 años como misionera, Lucía sabe que tiene que “ser presencia y continuar la misión, también acompañando a las hermanas que están ahora trabajando”, convencida de que el Señor todavía la quiere allí.

A más de 500 kilómetros de Bogotá y a orillas del Pacífico se encuentra Buenaventura, donde las Hermanas Servidoras de Jesús del Cottolengo del Padre Alegre, atienden a los discapacitados, pero sobre todo, encuentran en ellos a Jesucristo. Allí se encuentran dos españolas, la hermana Caridad Gomiz Reche, natural de un pueblo de Almería y la hermana Agustina Barbero, de Salamanca. Siguiendo una lógica que no es la del mundo, la misionera explica las condiciones de admisión al Cottolengo: “cuanto más pobre, más enfermo aunque nos dé más trabajo y más abandonado, pues más posibilidades tiene de entrar, aunque llegue el último”. El trabajo no les asusta porque, como dice Caridad, la fuerza la sacan “de la Eucaristía, de la oración”. Para ella, este trabajo difícil no es ningún mérito, más bien cree que tiene que dar gracias a Dios porque de los discapacitados aprende “la gratitud, la capacidad de sufrimiento”, y añade: “son sencillos, son transparentes, son lo que son, no tienen que fingir nada”. Cuidar a los enfermos es sólo parte de lo que hacen y “no es mucho”, para esta misionera, “lo nuestro es dar testimonio de que Dios es Padre, que cuida”. Con el fin de dar ánimo a sus hermanas en las casas de Popayán y Buenavista, en este viaje de Misioneros por el Mundo, se encontraba la Madre General, Milagrosa Bazán Ocón, que había viajado desde España con el objetivo de “mantener el espíritu de la Congregación, la vida de familia con los enfermos, la adoración a Jesús en la Eucaristía”.

Los programas de “Misioneros por el Mundo” grabados con OMP se emite los domingos a las 13,45 y también se puede seguir en directo on line en: http://trecetv.es/directo; y tras su emisión, verse en la web del programa: http://trecetv.es/programas/misioneros-por-el-mundo


VISITA AL VICARIATO APOSTÓLICO DE PUYO DE LA DELEGACIÓN DE MÚNICH EN ECUADOR



El domingo llegaban en la noche el P. Martin, el encargado de proyectos Marcus y las personas encargadas del voluntariado de los jóvenes alemanes  de la arquidiócesis de Múnich.

Después de la eucaristía, pudieron visitar el museo de la Historia de la Fe en Pastaza tras una amena sobremesa después de la cena. Con lo cual se situaron en la realidad histórica de nuestra Iglesia del Vicariato.
Al día siguiente en la mañana tuvimos la fiesta del enfermo en el hogar de Ancianos y posteriormente, serian acompañados por la administradora del VAP algunos proyectos donde Múnich han colaborado como el Proyecto Encuentro de los niños  en situación de riesgo y  el centro de día Betania para adultos mayores.
Terminadas estas visitas, nos trasladamos en el vehículo, a la cuna de la Misión en  la parroquia de Canelos allí visitaron el proyecto de las mujeres “Uruwarmi” dedicadas al arte ancestral de  la cerámica, el mismo que fue destruido por el fuego sus instalaciones el mes de diciembre pasado. Después de hablar con las mujeres del proyecto, vieron el lugar del incendio mientras  escuchaban los deseos y suplicas de las mujeres que quieren seguir trabajando en la cerámica.
Después iniciaron la visita al Parque Ecológico de la Misión, pasearon por el sendero del agua sobre bosque secundaria, y demás plantíos que existen en el  parque y finalmente .después del rico almuerzo del típico Maito  regresamos a la ciudad de Puyo donde visitaron los estudios de Radio Puyo asistiendo a la bendición de los nuevos aparatos  que se adquirieron con ayuda de Múnich teniendo ahora una tecnología de punta para una mejor calidad  en la emisión  radial.
Terminando su estancia con la visita al  Centro de Formación Pastoral Intipungo  y al parque ecológico “Laudato Si” que se encuentra dentro del centro. Regresando ya en la noche muy contentos de todo lo que conocieron. Nosotros también muy agradecido con la Iglesia hermana y solidaria de Múnich.
Monseñor Rafael Cob García


"Ni litigios, ni disputas". El papa señala el camino de las Bienaventuranzas a los cristianos de la península arábiga

ASIA/EMIRATOS ÁRABES UNIDOS - "Ni litigios, ni disputas". El papa señala el camino de las Bienaventuranzas a los cristianos de la península arábiga
Abu Dhabi (Agencia Fides) – Que los bautizados "no se peleen ni tengan disputas, sino que se sometan a toda criatura humana por el amor Dios y se confiesan cristianos". La famosa instrucción dada por san Francisco a los frailes que iban donde los sarracenos y los no cristianos, contenida en la ‘Regla no marcada’, fue la invitación del papa Francisco a la multitud de cristianos de la península arábiga que participaron en la misa celebrada por el papa en el Zayed Sports City de Abu Dhabi, en el segundo y último día de su visita apostólica a los Emiratos Árabes Unidos. Más de 40.000 fieles llenaron el estadio, mientras que otros 90.000 escucharon al papa Francisco fuera de la estructura, en la liturgia eucarística más concurrida jamás celebrada en la península arábiga, en la que también se registró la participación respetuosa y curiosa de miles de musulmanes.

 "Ni peleas ni disputas. Y esto se aplica también a los sacerdotes. En aquel tiempo, mientras muchos salían vestidos con una pesada armadura -continuó el obispo de Roma, asumiendo y desarrollando la llamada a la aventura de la santidad del Pobrecillo de Asís-, San Francisco recordaba que el cristiano parte armado de su humilde fe y de su amor concreto. La mansedumbre es importante: si vivimos en el mundo a la manera de Dios nos convertiremos en canales de su presencia; de lo contrario, no daremos fruto". 

La homilía del obispo de Roma, pronunciada en presencia de miles de fieles, comenzó con la palabra "bienaventurados" con la que Jesús comenzó su predicación en el Evangelio de Mateo. Una palabra que Jesús "repite hoy, casi como para fijar en nuestros corazones, ante todo, un mensaje básico: si estás con Jesús, si como los discípulos de aquel tiempo te gusta escuchar su palabra, si tratas de vivirla cada día, eres bienaventurado. No serás bendecido, estás ya bendecido: esta es la primera realidad de la vida cristiana. Esta experiencia es la fuente de una alegría que ninguna persona en el mundo y ninguna circunstancia de la vida puede quitarnos. Es una alegría que da paz incluso en el dolor, que ya ahora nos hace anticipar esa felicidad que nos espera para siempre".

En su homilía, el papa Francisco se refirió directamente a la condición y perfil único de la comunidad católica presente en los Emiratos Árabes y en toda la península arábiga, compuesta por inmigrantes de decenas de naciones diferentes, agradeciendo a los presentes "por cómo viven el Evangelio que hemos escuchado. Ustedes son un coro que incluye una variedad de naciones, idiomas y ritos, una diversidad que el Espíritu Santo ama y quiere armonizar más y más, para hacer de ella una sinfonía. Esta alegre polifonía de la fe es un testimonio que dan a todos y que construye la Iglesia. Me impresionó -dijo el papa, citando al vicario apostólico de Arabia del Sur- lo que dijo una vez el obispo Hinder, es decir, que no solo se siente como su Pastor, sino que ustedes, con su ejemplo, son a menudo pastores para él". La condición de vivir lejos de casa, compartida por la gran mayoría de los miembros de la comunidad católica de los Emiratos -reconoció el Papa-, "no es ciertamente fácil y nos hace percibir además de la falta de seres queridos, la incertidumbre del futuro. Pero el Señor es fiel y no abandona a los suyos. Él camina a nuestro lado y, si seguimos avanzando, abrirá un nuevo camino. 

Porque el Señor es un especialista en hacer cosas nuevas, sabe cómo abrir caminos incluso en el desierto". El camino sugerido por Jesús, y prefigurado por él en las Bienaventuranzas del Evangelio -añadió el papa- "no requiere gestos llamativos. Miremos a Jesús: no dejó nada escrito, no construyó nada imponente. Y cuando nos decía cómo vivir no pedía levantar grandes obras ni de destacarnos con obras extraordinarias. Las Bienaventuranzas -continuó el sucesor de Pedro- son un mapa de vida: no piden acciones sobrehumanas, sino imitar a Jesús en la vida cotidiana". El papa también comparó a los cristianos de la península arábiga con la comunidad de la Iglesia de Filadelfia recordada en el Apocalipsis: "Es una Iglesia a la que el Señor, a diferencia de casi todos los demás, no reprocha nada. De hecho, ha guardado la palabra de Jesús, sin negar su nombre, y ha perseverado, es decir, ha continuado, incluso en las dificultades. Y hay un aspecto importante: el nombre Filadelfia significa amor entre los hermanos. Amor fraterno. He aquí, una Iglesia que persevera en la palabra de Jesús y en el amor fraterno es agradable al Señor y da fruto". Ya en la parte final de su homilía, el papa dijo: " Pido para ustedes la gracia de conservar la paz, la unidad, de cuidarse los unos a los otros, con esa hermosa fraternidad para la que no hay cristianos de primera y de segunda categoría". (GV) 

(Agencia Fides 5/2/2019).

La Guía Compartir la misión que ofrece propuestas de voluntariado misionero para los jóvenes


Guía Compartir la Misión 2019


Obras Misionales Pontificias ha publicado la nueva edición de la guía “Compartir la misión, propuestas misioneras y solidarias para jóvenes”. Se trata de una guía completa para que cualquier joven pueda vivir una experiencia misionera que cambiará su vida. En esta guía se recogen más de medio centenar de “oportunidades” para salir de uno mismo y entregarse a los demás conviviendo con verdaderos “expertos” en el amor a los demás y la solidaridad: las misioneras y misioneros.
La guía recoge cómo vivir una experiencia de misión insertándose en grupos, instituciones e iniciativas que van desde delegaciones de misiones de diócesis hasta ONGs católicas, pasando por congregaciones religiosas y misioneras. En las fichas de contacto de cada una de estas “oportunidades” se recoge de manera pormenorizada las respuestas a siete preguntas – las mismas que se haría una chica o un chico que tuviera la inquietud de “salir”: ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quiénes son? ¿Cuáles son los objetivos de la experiencia? ¿A quién va dirigida? ¿Qué requisitos son necesarios? ¿Qué preparación se ofrece?
La respuesta a estas preguntas hará que, ojeando las páginas de esta guía, cualquier joven pueda adaptarse a una institución o grupo concreto. Además, se recogen algunos testimonios de jóvenes que ya han vivido el “compartir la misión”, y cómo esta experiencia les ha cambiado sus vidas. Una vez decidido, un joven se puede poner en contacto con las mismas instituciones que ampliarán y aclararán todas sus dudas para sumarse a su propuesta misionera.
Las Obras Misionales Pontificias llevan publicando y actualizando esta guía para jóvenes desde el año 2011. La edición de 2019 aparece en los prolegómenos de la preparación del Mes Misionero Extraordinario que el Papa Francisco ha convocado para octubre de 2019. El Pontífice ha señalado a la Iglesia cuatro dimensiones para prepararlo y vivirlo; una de ellas es la caridad misionera, una caridad que siempre empieza por el compartir, en este caso la misión.

Para más información y descargar la "Guía Compartir la Misión":