• "SÍGUEME"


    22 de enero: Jornada de Infancia Misionera 2017
  • INFANCIA MISIONERA


    Demos voz a los niños, son parte de la Iglesia y parte importante
  • ¿QUÉ ES INFANCIA MISIONERA?


    Una obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo
  • ¿CÓMO AYUDA INFANCIA MISIONERA?


    Con cerca de 17 millones de euros de ayudas enviadas y más de 2.700 proyectos atendidos
  • ¿CÓMO PUEDES AYUDAR?


    Tu donativo servirá para que miles de niños puedan llevar una vida digna

HOY DIA DE LA JORNADA DE INFANCIA MISIONERA


La Delegación de Misiones de la diócesis de Burgos en colaboración con las Obras Misionales Pontificias en España, promueve para el domingo 22 de enero, la Jornada de la Infancia Misionera. Es uno de los momentos destacados dentro de las numerosas actividades con las que se pretende educar a los niños cristianos en el ámbito de la fe, a la vez que irlos haciendo partícipes de la solidaridad misionera. La jornada de este año está orientada bajo el lema “Sígueme”.
Adelantándose 80 años a la Declaración de los Derechos del Niño de Ginebra y 100 al nacimiento de UNICEF, la iniciativa de Infancia Misionera nace en Francia mediados del siglo XIX. Se trataba de recurrir a los niños de una diócesis del país galo -en vez de a los grandes benefactores- con el objetivo inicial de ayudar a los niños necesitados de China. Desde entonces, y a nivel universal, defiende la dignidad y la aportación de los niños a la sociedad y a la Iglesia Católica, dándoles un papel protagonista en el servicio misionero. Esta obra, a través de las oraciones infantiles y de pequeños ahorros, se convierte en una escuela de formación y en un cauce para la financiación de proyectos de ayuda a los más pequeños desfavorecidos en los territorios de misión de todo el mundo.
El Fondo Universal de Solidaridad de la obra de Infancia Misionera, envió en 2015 alrededor de 17 millones de euros para sostener 2.800 proyectos de ayuda.
La contribución de España a este respecto, ascendió a un montante próximo a los 2,7 millones de euros con los que se atendió a casi 500 proyectos en 40 países, resultando beneficiados alrededor de 800 mil niños. En la diócesis burgalesa se recaudaron 21.300€ esperando en esta y sucesivas campañas incrementar el nivel de donativos.
La jornada de la Infancia Misionera viene preparándose en Burgos desde el pasado mes de diciembre con un conjunto de actividades en colegios y parroquias que comenzaban con el llamado Adviento Misionero, culminando con la representación de “Sembradores de Estrellas” por diversas calles de la capital y otras localidades de la provincia.
En relación con la jornada, el seminario diocesano de San José acogerá un encuentro de Infancia Misionera el sábado 18 de febrero.
Por otra parte, domingo 22 de enero, la Misa de la Jornada de Infancia Misionera, que se celebrará en el Colegio San José de Cluny (Pozuelo, Madrid), será retransmitida por la 2 de TVE, a las 10:30 de la mañana. La colecta de las Misas de este día se destinará a sostener los proyectos de esta Obra Pontificia a favor de los niños de todo el mundo.

Delegación Diocesana de Misiones y OMP

MAYORIA DE EDAD EN EL ANIVERSARIO DE CONSAGRACIÓN EPISCOPAL.

Siempre como que corremos detrás del tiempo y no le alcanzamos, quisiéramos ir delante del tiempo, pero siempre se nos quiere  adelantar y muchas veces lo consigue. Dicen que hay algunas personas e instituciones que con sus ideas se adelantan al tiempo, otras que llegan  tarde, reformas ,proyectos, planes no faltan, pero será que nuestra mente no avance a ver un futuro que necesita preverse y eso necesita intuición ante los signos de una realidad acelerada como la nuestra,  no es fácil y en la Iglesia menos.
              
Ciertamente la mayoría de la gente se deja llevar por la corriente del momento, por las modas y prefieren que se lo den hecho. Otros no, prefieren ser originales, romper esquemas, buscar algo nuevo, soñar y ver más allá para que lo que está por venir sea lo mejor. 

Cuando a alguien se le confía una gran responsabilidad en que su actuar repercute en otros, esto exige pararse y contemplar que es lo que le han encomendado y revisar cómo se va haciendo el camino, si se cumplen las esperanzas que otros han puesto en uno, cuando le eligieron para una misión especial.
              
Hoy al celebrar el 18 aniversario de mi consagración episcopal de manos de S. Juan Pablo II, me pongo a pensar, si la misión que me encomendaron aquel día 6 de enero de 1999 se está haciendo realidad. Cumplir 18 años en la vida de una persona, es declararle mayoría de edad en la vida pública para desempeñar responsabilidades. Aun siendo joven en la vida, con 18 años uno quiere comerse el mundo con sus ideales. Cuando uno cumple los años de la jubilación civil, 65, puede pensar que ya llegó a la meta pretendida de una madurez, y que toca bajar el ritmo en el camino  y descansar. Con 18 años de episcopado ciertamente  su responsabilidad es un trabajo que cansa y a veces estresa.
               
Es bueno echar una mirada atrás  y hacer memoria  del recorrido. Cuando arrancamos  con ilusión aquel día del invierno  6 de enero, en que el Espíritu Santo puso su fuego en nuestro corazón y Dios nos hizo ver la estrella de la Epifanía, como manifestación de su gracia , desde nuestra pobreza nos consideramos indignos como el profeta Juan Bautista, y escuchamos las palabras del hombre sabio y santo  como San Juan Pablo II de ese día y  que aún resuenan en nuestra mente: “El mundo en el umbral del tercer milenio  tiene más que nunca necesidad de experimentar la bondad divina ,de sentir el amor de Dios  por cada persona, consciente de ese deber apostólico y misionero, que es de todo cristiano, pero especialmente  de cuantos el Espíritu Santo ha puesto como obispos a regir la Iglesia de Dios, os reclamo peregrinos  de Belén  para uniros a los Magos de Oriente, mientras ofrecen  regalos al rey nacido”  “Dios quiera que cada uno de vosotros, nuevos obispos a quienes voy a imponer las manos  lleven por doquier  con las palabras y las obras el anuncio gozoso de la Epifanía, en la que el Hijo  reveló al mundo  el rostro del Padre  en misericordia”
           
   
Después de 18 años hemos pasado el umbral del  tercer milenio en este siglo 21 que nos encontramos,.-  hemos experimentado en verdad el amor de Dios en nuestra vida, .-  hemos sentido sobre nuestros hombros como obispo, el peso de regir y  hacer de nuestra Iglesia  que se nos ha confiado,  una comunidad misionera, llevando con pasión y gozo  el anuncio del Hijo en  una epifanía que se prolonga a través de los años y de los siglos,  en la misericordia  que un Padre Dios tienen con nosotros sus hijos.

Muchos son los recuerdos de aquel día que invaden el alma y el corazón, inolvidables para hoy decir, gracias Dios mío por poner tu mano en mí,  y gracias a quien sin yo  merecerlo me escogió para cumplir esta dura y gratificante misión  que se me encomendó,  como escribía  en el lema de mi sacerdocio y de mi episcopado inspirado en las palabras del Apóstol misionero. 
“Me gastaré  y desgastaré  por vosotros, aunque amándoos más sea menos amado. Haced todo con amor” Es el amor, la razón de nuestro ser y de nuestro obrar, sembramos, regamos y tu diste el crecimiento.

En la noche  de los  Reyes todos nos volvemos niños, esperando los regalos que ellos traen, quisiéramos ser niños de nuevo, deseando que  nuestras ilusiones de niños se cumplan,  como muchos papás  cumplirán con sus regalos  las ilusiones de sus hijos, y aunque en el fondo de nuestra alma siempre  quedaran los anhelos de niño, sabemos que la madurez que dan  los años y la responsabilidad del trabajo hacen ver la vida con otros ojos que no son de niño, la vida continua su camino  marcando las distintas etapas en las que dejamos las huellas como misioneros, siendo mensajeros de amor y de paz ,anunciadores como los ángeles de la buena noticia : “alegraos  os ha nacido el Salvador Jesús” .

Seguimos corriendo presurosos como los pastores, alegres por los campos de Belén para ver la sorpresa que nos aguarda en aquel Niño, envuelto en pañales ,recostado en un pesebre ,porque Dios siempre nos sorprende con su actuar, para volver como ellos alegres y contentos , porque si se cumplió  lo que les anunciaron,” lo encontraron como se les había dicho”.
              
 Y en aquella noche de silencio queremos como  María y José, contemplar el misterio de un Dios hecho niño por amor a los hombres. Y preguntar ¿porque Señor te gusta hacer de forma ordinaria lo extraordinario? Y de la pobreza de  mi nada hacer tu todo. Tu actuar siempre sorprendiendo, nos quedamos en tus manos  que es donde mejor estamos y nos irás mostrando en el pasar de los años, que eres Tú no  nosotros,  quien pinta el paisaje cada día ,nosotros solo lapiceros a veces rebeldes,  a los que nos debes sacar punta para seguir pintando nuestra historia personal.

Señor, en este día de Reyes me gusta como a ellos contemplar las estrellas,  y dejarme iluminar por tu luz, para que como estrella encendida, pueda mostrar a los demás, donde encontrar a Jesús nacido  en Belén, y que hoy quiere nacer en cada hombre y en cada mujer   por la fe misionera que sembramos en esta tierra. Como muchos niños en esta noche, quiero  seguir soñando, ellos vieron hecho realidad sus sueños en los juguetes que amanecieron en sus zapatos, también  nuestras ilusiones y proyectos serán realidad,  sino dejamos apagar el amor de Dios en nuestro corazón y no dejamos el camino misionero al  que un día Dios nos llamó: Id por todo el mundo y llevar la buena noticia a todos los pueblos”.

Todavía falta cumplirse tu deseo de forma total, pero tu mensaje sigue construyendo tu Reino con nuestro esfuerzo en las Santas Misiones Populares, y formando nuestra  familia misionera  del VAP, con   ideas y pensamientos de todos  que  unidos vamos acrisolando  y limando  como las  piedras del río  acariciadas por el agua de tu misericordia, por ellos te pido y a ellos les pido en este día ,que unidos al pastor que tú  Señor les has dado, sigamos el camino de la fraternidad , del amor y de la esperanza, aunque a veces sea duro ,pesado  y cuesta arriba y otras veces ligero , lleno de alegría y de ilusión. Hemos visto florecer misioneros en nuestras parroquias, y hemos  resistido las tormentas con tu ayuda y con su apoyo para llegar hasta hoy y ser fieles cada día a la misión confiada. 

Para hacer realidad tu sueño, continuaremos por la senda misionera que nos marcas,  como mensajeros que traen la paz, seguiremos la estrella de la Navidad que guía y alegra el camino que llega hasta ti, donde encontramos  tu luz cargamos  las pilas y reanudamos  la marcha. 
Misioneros y misioneras gracias por vuestra compañía, por vuestra oración, seguid rezando por vuestro pastor, al final de esta navidad, recibid también mi felicitación y mi bendición, Dios os acompañe siempre.


 Monseñor Rafael Cob Garcia

EN SILOS HOY ES BELÉN


En Silos hoy nos nació
un niño, el Niño Dios;
no lo salgáis a buscar,
aquí se puede encontrar.

En Silos hoy es Belén,
nosotros somos portal,
es pesebre el corazón,
donde Dios viene a morar.

Los ojos que pueden ver
son los ojos de amor;
ojos que ven sin mirar
sin duda lo han de encontrar.

En Silos hoy es Belén,
nosotros somos portal,
es pesebre el corazón,
donde Dios viene a morar.

Los ojos que pueden ver
son los ojos de la fe;
ojos que ven sin mirar
sin duda lo han de encontrar.

En Silos hoy es Belén,
nosotros somos portal,
es pesebre el corazón,
donde Dios viene a morar.

Cuando suena una canción,
cuando alguien sabe esperar,
entonces es Navidad.

Si entre espinas va a brotar
la rosa de una ilusión,
si abrimos el corazón,
unidos en caridad,
entonces es Navidad.

Letra y música: Bernardo-Recaredo G. Pintado

Ver video:  blob:https://www.facebook.com/0c99a1a1-5482-474b-b8a7-098256690961


NUESTRO ARZOBISPO FELICITA A LOS MISIONEROS

  

Queridos hermanos misioneros:

Ya ha pasado un año desde el comienzo de mi servicio episcopal en esta diócesis de Burgos, en el que he ido conociendo más de cerca la realidad diocesana, de la que los misioneros formáis parte muy querida. Y ahora, cuando os escribo para enviaros mi felicitación navideña, siento la emoción de la universalidad de la Iglesia, porque desde esta Iglesia madre vosotros habéis llegado a los cinco continentes para anunciar el amor de Dios a la humanidad, la Buena Noticia que acogemos y contemplamos en el misterio de Belén.

Sois sacerdotes diocesanos, religiosos y religiosas, miembros e Institutos seculares, laicos comprometidos con su fe. "Por todo el mundo" dijo Jesús; y lo habéis cumplido generosamente. A cada uno os deseo la abundancia de la gracia y de la paz que el Señor derrama en su venida. Que sea una santa y feliz Navidad en vuestro corazón, con vuestras comunidades, y con todos aquellos hermanos a quienes os entregáis y servís.

Con esta carta quiero que os llegue también la felicitación de la iglesia que camina en Burgos y que está orgullosa de sus misioneros. Toda la diócesis os acompaña, considera vuestros trabajos apostólicos como expresión de la catolicidad a la que todos somos llamados, y se alegra de que en cualquier lugar del mundo estéis ofreciendo el rostro evangélico y evangelizador de la Iglesia.

Os recordamos con afecto. Damos gracias a Dios por vosotros, por vuestras vidas entregadas al servicio de la misión ad gentes en más de sesenta países. Somos la segunda diócesis de España en número de misioneros. Y vuestro testimonio nos anima a ser también aquí "discípulos misioneros", como nos hemos propuesto recientemente en el Plan Pastoral diocesano. Sigamos rezando unos por otros. Yo, como hermano y pastor de esta vuestra diócesis, os siento cerca y os tengo muy presentes en la oración de cada día para que el Señor bendiga abundantemente vuestras tareas y proyectos.

Que la Navidad sea para todos un encuentro profundo con el misterio de Dios, encarnado en Jesús, el enviado del Padre. Que experimentemos esa "alegría del evangelio que llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús".

Con mi abrazo fraterno y mi bendición,

+ Fidel Herráez

Arzobispo de Burgos