Doña Severina Oñate Gil, centenaria burgalesa silidaria con las misiones.

Doña Severina, solidaria  forofa del Madrid

 "Sus manos, que pasan horas haciendo ganchillo con hilo de algodón, fácil de lavar e higiénico. Y esas vendas que se hilan en Hinestrosa (pueblo de Burgos) acaban en manos de los misioneros que trabajan en hospitales o dispensarios del tercer mundo.”... Un Hermano suyo, Daniel, que era misioneiro,  fue asesinado em Vitenam."
 
Así nos recoge y cuenta esta notícia que apareció em el Diário de Burgos el 27 de Marzo  Saturnino, voluntario de la Delegación de Misiones .
 
 

“Así titula el Diario de Burgos, del 27 de marzo de 2014 un artículo que comienza así. “Va camino  de los 100 años y quizás hoy día, con tantas personas que  llegan a la centena, el caso de Severina Oñate Gil podría pasar desapercibido y más aún, no tener cabida su historia  en estas páginas”
          Se nos habla de su vitalidad digna de admiración, a veces pensamos que es propia de personas de anteriores generaciones; pero no, ella está tan inserta en la vida presente que a diario lee tres periódicos, Diario de Burgos, La razón y el As “Es aficionada al fútbol y forofa del Real Madrid”.
          Además de ayudar en las labores domésticas, es solidaria.  Haciendo lo que sabe, y a su edad, puede hacer.
        “Demuestra su agilidad, la misma que tiene en sus manos, primorosas manos, que pasan horas haciendo ganchillo con hilo de algodón, fácil de lavar e higiénico. Y esas vendas que se hilan en Hinestrosa acaban en manos de los misioneros que trabajan en hospitales o dispensarios del tercer mundo.”
          El trabajo y la dedicación de estas ancianas manos llegan a cubrir otras manos, posiblemente jóvenes y heridas  por la lepra.
        “Severina nunca pensó que ese afán por hacer puntillas para adornar sábanas, colchas, toallas o cortinas, dieran paso a esta labor con la que ha conseguido una satisfacción personal que nunca se imaginó. Se siente orgullosa de servir `para algo”.
        Haz el bien y no mires a quien, dice el refrán. Hacer el bien siempre produce satisfacción.  Y aún más, hacérselo a quien no puedes ni siquiera ver. Hay cosas que con los ojos no se pueden ver, pero sí, con el corazón, le dijo el conejo al Principito.
        “Está satisfecha de su vida, de su familia, pese a que el destino le privó pronto de dos hermanos, Miguel, en una emboscada en la Guerra Civil, y Daniel, misionero que fue asesinado en Vietnam, tuvo otra hermana también religiosa, de su matrimonio, de sus hijos, nietos y ahora de su biznieto”.
        Esta es una de las formas como Dios premia en esta vida.
       Nosotros también  nos sentimos orgullosos de personas como tú que das lo que tienes, y por tener, tienes… hasta un hermano Mártir.¡ Gracias, Severina!.