AYUDA PARA EL CONGO

  LA RELIGIOSA BRIVIESCANA DOLORES GARCÍA PROMUEVE UN PROYECTO SOCIAL PARA NIÑOS DE LA CALLA EN LA CIUDAD DE KINSHASA. EL PRESUPUESTO TOTAL ES DE 55.000 EUROS Y BUSCA 12.000 EUROS PARA COMPLETAR LA FINANCIACIÓN


La misionera briviescana Dolores García promueve un proyecto social para niños de la calle en Kinshasa (República Democrática del Congo) presupuestado en 55.000 euros y busca 12.000 euros para completar la financiación. Para sacar adelante el programa cuenta con fondos aportados por las Hijas de la Caridad (24.000 euros) y por la ONG Coperación Vicenciana para el Desarrollo (19.000 euros). La finalidad es reforzar la actividad del Centro Thalita Cum, un equipamiento social que tiene por objetivo mejorar la calidad de vida de 50 niños y niñas de la calle favorenciendo la integración en familia o en un centro, facilitando una formación integral y el desarrollo de las capacidades de cada niño.

En concreto, se baraja la apertura de un centro de día, potenciar las actividades educativas y talleres ocupacionales así como crear medidas de protección familiar con becas y microcréditos que permitan la permanencia del menor en su domicilio. Los menores que acuden al centro proceden de barrios situados a lo largo de la gran ruta asfaltada del aeropuerto. Se trata de un área superpoblada y con grandes problemas económicos que generan el fenómeno de los niños de la calle.
En Briviesca, la religiosa Dolores García es sobradamente conocía- Lleva más de dos décadas afincada en el continente negro y en varias ocasiones ha contado con la solidaridad burebana. Sus proyectos han conseguido financiación del Ayuntamiento briviescano y también de la Asociación de Amas de Casa Mencía de Velasco.

LOS COMIENZOS. Las Hijas de la Caridad abrieron en 1991 una casa Kinshasa para las hermanas enfermas y que viajan a sus países respectivos. Ello facilitó la observación del nacimiento de un fenómeno los niños de la calle del que hoy en día las estadísticas cuentan más de 20.000 menores solo en la capital del país. Aunque hay bastantes centros que se ocupan de ellos, no son suficientes para hacer frente a este número. Teniendo en cuenta que desde los orígenes de la Compañía, las Hermanas se han ocupado de los niños abandonados en los diferentes países, no podían dejar pasar este problema causado por la pobreza de las familias, los divorcios, el maltrato del otro cónyuge y las creencias en la brujería.

Los niños en la calle están expuestos a los abusos sexuales, sobre todo las adolescentes, el robo para poder alimentarse, la droga y los malos tratos. Para salir de esta espiral, se les ofrece la posibilidad de integrarlos en la familia ayudándoles en los estudios y apoyando a las familias con micro-proyectos según la situación. No obstante, para las problemáticas más complejas se articulan otros modos de intervención con equipamientos educativos en régimen de internamiento comenzado por lo más elemental, la higiene, la alimentación, la alfabetización y una formación profesional a su medida. El Estado autoriza los centros sociales pero no participa en el aspecto económico. Es por esta razón que las Hijas de la Caridad buscan financiación externa ya que si no se ayuda a estos niños antes de los 18 años, terminarán en las cárceles, en la prostitución, en la droga y muchos se conviertirán en verdaderos asesinos. Los burebanos y burgaleses que deseen conocer más detalles de la propuesta pueden hacerlo entrando en la web ayudacongo.blogspot.com.es  o en  www.covideamve.org.

Aprotaciones Ecónomicas:  COVIDE-AMVE Banco Pastor:
ES73 0075 00001 89 0606886830


Proyecto Niños de la Calle - COVIDE-AVE - Un poco de Historia del proyecto
EL CONGO

Las Hijas de la Caridad  trabajan en el Congo sobre todo en la zona del Ecuador. En 1991 abrieron una casa en Kinshasa para las hermanas enfermas y que viajan a sus países respectivos. Ello facilitó la observación del nacimiento  de un fenómeno los niños de la calle del que hoy en día las estadísticas cuentan más de  20.000 menores, solo en la capital del país Kinshasa. Aunque hay bastantes centros que se ocupan de ellos, no son suficientes para hacer frente a tal número.

Teniendo en cuenta que desde los orígenes de la Compañía, las Hermanas se han ocupado de los niños abandonados en los diferentes países, no podían dejar pasar este problema causado por la pobreza de las familias, los divorcios, el maltrato del otro cónyuge y  las creencias en la brujería.
Estos niños en la calle están expuestos a los abusos sexuales, sobre todo las adolescentes, al robo para poder alimentarse, la droga y los malos tratos a los que someten los más experimentados, a los nuevos que llegan.

La manera de hacer frente a este fenómeno es ayudar a estos niños y niñas a salir de este medio poco a poco, con la colaboración con ellos mismos; ofreciéndoles la posibilidad de integrarlos en la familia; ayudándoles en los estudios; y apoyando a las familias con micro-proyectos según la situación.

Si bien es verdad, para las problemáticas más complejas se articulan otros modos de intervención con equipamientos educativos en régimen de internamiento, desarrollando un proceso y facilitando los medios necesarios para una formación, comenzando por lo más elemental, la higiene, la alimentación, la alfabetización y una formación profesional a su medida.

El estado da permiso, pero no participa en el aspecto económico, es por esta razón que las Hijas de la Caridad, en adelante HHCC, buscan financiación externa, ya que si no se ayuda a estos niños antes de los 18 años, terminarán en las cárceles, en la prostitución, en la droga y muchos serán verdaderos asesinos. Todo esfuerzo de recuperar estos niños es un esfuerzo de colaboración de todos los que son sensibles a esta situación, cada uno desde su situación.

La intervención privada y concertada así su desarrollo es clave para el cambio de  estrategia de las políticas públicas del país, motivo por el cual se le da continuidad y se insiste en trabajar tanto con la población como con las autoridades locales, con objeto de sensibilizar sobre este fenómeno que en república Democrática del Congo está alcanzando cotas muy elevadas.

(Publicado en Diario de Burgos, día 20 de agosto del 2016)